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Demencia
Sergio
Roca Romero
20/02/2007
El
fútbol español parece haber entrado en un estado de
permanente demencia. Tal vez alguien pueda pensar que esto es un
poco exagerado. A continuación me explicaré para que
todo el mundo lo pueda entender.
La
demencia es un estado de la locura, la cual se relaciona muchas
veces con el fútbol, y no es necesariamente mala. Por ejemplo
cuando un equipo gana una liga o una Champions, todos sus seguidores
se sumergen en una maravillosa locura que les puede llegar a producir
cierto éxtasis balompédico.
Este
no es el caso de nuestro fútbol. Ahora mismo, la locura en
la que estamos sumidos, es un estado en el que nadie sabe lo que
hace. Demencia.
La semana pasada asistimos a varios acontecimientos dantescos dentro
del deporte rey en España. Vamos a empezar por lo más
importante, socialmente hablando. Como un personaje como Oleguer,
al cual ven muchos niños y gente que ha sufrido muchas desgracias,
puede defender a un terrorista reconocido, y que además está
orgulloso de ello. Verá usted señor Oleguer, (por
cierto, ¿se le pude llamar señor a este ser rastrero?)
si a usted le hubieran asesinado a toda su familia en un acto que
sólo se le puede considerar cobarde y brutal, ¿que
pensaría si un tío saliera en rueda de prensa y dijera
las cosas que usted dijo?, es más, ¿si esa persona
fuera compañera de profesión suya, estaría
a gusto compartiendo con el su tiempo y espacio?
Yo
respeto todas las opiniones, pero lo que usted ha hecho se llama
apología del terrorismo, o apología a la violencia,
elija usted, y como tal, esa opinión no solo es detestable,
sino que además es ilegal, con lo cual me siento completamente
incapaz de respetar y entender a una persona a la que llamar analfabeto
e inculto sería faltar el respeto a dichas personas. Por
cierto, ¿dónde está el comité antiviolencia
cuando se le necesita?
Vamos
a seguir un poco más con el Barcelona. Tema Eto’o.
Como es posible, que salga un empleado a faltar el respeto a su
jefe, airear trapos sucios de su empresa, y crear mal ambiente con
sus compañeros y no le pase nada. De vergüenza. Mire
señor Eto’o, en lugar de gastar sus fuerzas por esa
boca tan grande que Dios le ha dado, por que no entrena un poco
más e intenta recuperarse definitivamente de su lesión.
Que pena de jugador, en serio, nunca será lo que podría
ser por culpa del buzón que tiene entre los mofletes.
Cambiemos
de tercio. Voy a hablar del personaje más incongruente de
nuestro fútbol, Fabio Capello. Voy a empezar diciendo que
no soy seguidor del Real Madrid (algún día diré
cual es mi equipo), pero me parece vergonzoso, que el equipo que
pasa por ser el mejor club del siglo XX lleve el peor registro goleador
de su historia. Y esto no es una opinión, es un dato, compruébenlo.
Hace unos pocos años, el Madrid era un equipo, que si no
jugaba bien, cierto es que era capaz de ganarte un partido por su
pegada, ahora tan sólo te gana por puro aburrimiento, y ya
ni eso, los rivales ya van medicados y saben que hacer para no aburrirse
demasiado. Vamos que mientras los madridistas se aburren, el resto
de equipos disfrutan.
Muchos dirán que la culpa es de los jugadores, que si son
unos mantas, que si son unos golfos que llegan bebidos a los entrenamientos,
etc. De acuerdo. Puede que sea verdad eso, pero ese no el único
mal que azota a los merengues. En el banquillo tienen un técnico
que dice que es el máximo exponente del fútbol moderno.
Pues si eso es así, yo prefiero ver una convención
de mus del hogar del jubilado, antes que un partido del Madrid.
No
sólo el juego es malo. También lo es su gestión.
Primero voy a castigar públicamente a Beckham y a Cassano.
Uno por querer irse de un club desolado y al otro por gordo y mal
deportista. Perfecto, está en su derecho. Ahora como se ve
con el agua al cuello, se baja los pantalones, donde dije digo,
digo diego, y solucionado.
Luego
usted dice que apoya a los Ultras, después dice que no, que
el resto de España lo ha entendido mal. Menos mal que viene
usted desde Italia a decirnos lo tontos que somos y ponernos en
el buen camino…
Lo
que decía al principio, demencia, no se me ocurre otra palabra
para hablar de todo lo que veo, oigo y leo todos los días
respecto al fútbol.
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