Consciente de la importancia del choque, el Levante se presento
ante su afición con la idea de ganar el partido desde el
minuto uno, ante un Getafe que por el contrario apareció
en el Ciutat de València un tanto aletargado por el choque
que el pasado miércoles le enfrento al Barça en
Copa.
Tan sólo tres minutos tardó el Levante en convertir
el primero de la tarde merced a un corner que Zé María
puso en el área y que fue rematado por Reggi y tras varios
rechaces Riga consiguió mandar a la red.
Tras el gol el Levante no se conformo y quiso cerrar el partido
por la vía rápida. Con esta actitud se planto una
y otra vez en el área de Abbondanzieri. Reggi, Riga y fundamentalmente
Kapo rozaron el tanto, incluso este último con acciones
de bella factura, que arrancaban los mejores aplausos de unas
gradas que hoy si tenían bastante color.
Con el paso de los minutos y a causa de las ocasiones perdidas
por los valencianos, el Getafe se fue estirando poco a poco, llegando
a dar una buena imagen en el último cuarto de hora de la
primera mitad. Fue en estos momentos cuando los visitantes dispusieron
de un par de ocasiones que Molina y Alexis resolvieron con buenas
intervenciones.
La segunda mitad comenzó sin ritmo pero con el Levante
mejor plantado en el rectángulo, pero fue el Getafe el
que injustamente encontró su premio en el único
error de Molina en todo el partido. El portero levantinista efectuó
una horrible salida en un corner, y al igual que en el gol del
Levante, tras un barullo en el área Belenguer puso el empate
en el marcador.
Pese al duro golpe, encabezados por el capitán Iñaki
Descarga que mostró una casta admirable, el Levante se
fue de nuevo a por el gol. El ansiado tanto llegó en una
bonita acción en la que Kapo de cabeza asistía en
el área al propio Descarga que también con la cabeza
adelantaba al Levante y bañaba las gradas del Ciutat de
València de un optimismo y una esperanza que en pocos segundos
se convertía en profunda indignación al ver como
Delgado Ferreiro anulaba el gol por motivos desconocidos pero
que nada tenían que ver con el partido, ya que la jugada
ni si quiera se puede calificar de dudosa pues es un gol tan claro
que no ofrece discusión.
A partir de este momento el conjunto granota puso corazón
y empeño para lograr un gol que devolviera la moral que
uno de negro les había arrebatado sin piedad. Así
fue muriendo un partido que deja como conclusiones que el Levante
es competitivo en esta categoría y que es sospechoso lo
que hace que este equipo este en puestos de descenso.
Hoy es uno de esos días que hacen pensar que algo tan bello
como el fútbol, cada vez es menos deporte y más
intereses de unos pocos que juegan con las ilusiones de muchos.
Hoy es un día triste, insisto triste. Hoy “muere”
el Levante, mañana será otro, pero es el fútbol
lo que realmente están asesinando, pues el deporte es competición
y como tal los que compiten deben ser los que repartan justicia.