Cuando el partido estaba totalmente controlado por los daneses,
incluso tras la expulsión de su lateral Jensen, llegaron
dos acciones individuales que rompieron el partido.
Hasta ese momento habíamos visto una selección
muy nerviosa, incómoda con el balón y a Dinamarca
muy bien situada y con llegada. El partido tomó otro rumbo
tras la expulsión de Jensen, por doble amarilla. Los daneses
se vinieron atrás y eso lo aprovechó la selección
para salir con sus jugadores de más calidad, caso de Iniesta,
Xavi o Silva.
Fruto de ese dominio territorial llegó el primer gol,
obra de Morientes tras pase de Iniesta. La definición del
“Moro” fue espectacular. Quiebro de tacón al
defensa y disparo raso ante la salido del portero.
De ahí hasta el segundo gol apenas hubo ocasiones. Un
disparo de Xavi es lo único que podemos destacar. En el
46, Villa recibió de espaldas, con un toque sutil dejó
al defensa sentado y cruzó ante Sorensen. Demasiado premio
para la España en la primera parte.
La segunda para olvidar
Tras la reanudación se esperaba que el equipo español
supiera guardas la pelota y administrar la ventaja sin olvidar
el ataque. Pues nada de eso. Entraron los nervios a jugadores
tan experimentados, como lo son los nuestros, y comenzaron a regalar
el balón y a dedicarse a defender. Fruto de estas impresiones
llegó el gol de Gravgaard. Tras un saque de banda el central
danés recorrió todo el área para entrar al
primer palo y rematar de fuerte testarazo.
A partir de ese momento no hubo otra cosa más que pelotazos
largos por parte danesa que ponían en serios aprietos a
Casillas y su defensa. Al menos el resultado sirve para poner
a España por la lucha para la Eurocopa de 2008, aunque
deberá hacer bueno el resultado de ayer ganando a Finlandia
el miércoles.