El tiempo aclara. El climatológico y el futbolístico,
si bien las apreciaciones tras el entrenamiento de esta mañana
no tienen carácter oficial. Aún así, lo que
se ha podido contemplar parece ajustarse como anillo al dedo a
las intenciones del seleccionador nacional.
Luis Aragonés ha formado dos equipos de diez jugadores,
es decir, con todos los disponibles, 20, lo que impedía
dos formaciones de once. En uno de ellos, el que podría
considerarse como titular han jugado Casillas, en el marco; Ángel,
Javi Navarro, Marchena y Capdevila, en la defensa; Iniesta, Xavi
Hernández, Albelda y Silva, en medio campo, y Villa, en
ataque. El compañero de éste frente a Dinamarca
saldrá inevitablemente de la pareja de ataque que jugó
contra este equipo durante casi una hora: Torres y Morientes.
La mejoría física de éste último,
que ayer miércoles sufría algunas molestias, parece
darle más opciones. Morientes cuenta a su favor con la
construcción de un equipo con mucha llegada y menos necesitado
de la velocidad de contragolpe de Torres y con el hecho de formar
parte del paquete de jugadores del Valencia, que constituye el
armazón de la selección, con dos jugadores en punta,
uno en medio campo y otro en defensa.
Naturalmente, todo ello queda pendiente del entrenamiento de
mañana viernes, en el que se comprobará, tal y como
ha avanzado el propio jugador, si la recuperación de Fernando
Morientes llega al 100% puesto que en otro caso su inclusión
en el equipo titular habría que descartarla. Por lo que
reflejaba su rostro y por lo que ha comentado posteriormente en
conferencia de prensa es prácticamente seguro que pueda
jugar, aunque eso se resolverá finalmente mañana
viernes y lo decidirá el seleccionador.