Torres advierte de que “no hay margen para más errores”
y Javi Navarro que “una defensa nueva no tiene que ser un
problema”.
La amenaza danesa que empieza a aflorar en la epidermis de todos
tampoco mengua el ánimo de los jugadores, que si bien siguen
advirtiendo sobre la calidad del rival “y los peligros que
comporta”, están decididos a enderezar los rumbos
alterados de la nave española, tras las derrotas de Belfast
y Estocolmo.
No caben más deslices. En esa tónica se desenvuelven
los jugadores, conscientes, como los demás, de la singular
importancia de los dos encuentros que se aproximan y, en especial,
del primero de ellos, frente a Dinamarca, el próximo sábado,
que es, precisamente, el que puede marcar el tono de España
en los próximos meses. Una victoria aligeraría la
presión sobre el equipo, que encararía el choque
del miércoles en Palma, ante Islandia con una seguridad
mayor, la que proporcionarían tres puntos más contra
un rival directo en la lucha por la clasificación.
Sobre la necesidad de que no haya más errores se ha manifestado
claramente Fernando Torres, que ayer cumplió 23 años.
“No podemos fallar. Tenemos que ganar los seis próximos
puntos y, además, no queda margen para más errores”.
Torres, que aspira a encontrar un hueco en el equipo, ha señalado
que “ahora estamos en mejor forma que cuando perdimos los
partidos de Belfast y Estocolmo y hay que aprovecharlo. Tenemos
que demostrar que la eliminación del Mundial fue un accidente”.
En eso está el equipo. En eso y en lo de responder a un
estado (los daneses sitúan a España como favorita
clara del partido no se sabe si para acentuar la presión,
probablemente) de fervor que la afición está dispuesta
a demostrar, de nuevo. “Jugando en el Bernabéu, España
ha de ser favorita”, ha manifestado el ariete, que no ve
al público animando más o menos en función
de los colores de club de unos o de otros. “No creo que
vaya a pasar y sería una pena si ocurriese. El que va a
jugar en el Bernabéu es el equipo de todos, el que representa
a un país”.