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  22/03/2007    
 
RUMORE, RUMORE…

Carlos Sáez

Schuster al Valencia y Benítez al Madrid, al Barça…

No es un secreto que el Real Madrid busque nuevo técnico para la próxima campaña. La no buena situación del club y la manera de trabajar del actual entrenador Fabio Capello sumado al clamor del aficionado domingo tras domingo pidiendo la dimisión o destitución del italiano, ha llevado a la directiva y al director deportivo Mijatovic a lanzarse en busca y captura de un nuevo inquilino a quien alquilar la butaca de entrenador del banquillo local del Santiago Bernabeu. El club blanco ha especulado y barajado varios nombres de los que ha desestimado algunos de ellos. Al final de la cursa parece haberse quedado con tres candidatos: El alemán Bernd Schuster que actualmente dirige al club madrileño del Getafe, el español y ex entrenador del Valencia Rafael Benítez que es el encargado de llevar al Liverpool y el portugués José Mourinho que reside en Londres como técnico del Chelsea. Al parecer, el portugués no quiere moverse de la capital inglesa ya no solo por la oferta del Real Madrid que parece no acoplarle al no querer darle la máxima potestad sobre el equipo, sino también porque su situación en el club azul es más que buena deportivamente, en la cuestión económica no le va mal y la directiva londinense le otorga todo poder sobre el equipo. Sin querer ya son dos los finalistas que “aspiran” al puesto de nuevo entrenador de La Casa Blanca. Tanto el técnico alemán como el español, siguen los pasos de su colega portugués, José Mourinho, en tener total libertad para decidir sobre los jugadores, fichajes y demás menesteres más propios de entrenadores que de directivos, tema que no gusta a los mandamases madridistas copados de afán de protagonismo y ansiosos de poder de decisión para “colgarse la medallita” cuando algo sale bien y culpar al menos culpable de cuando algo o todo, hoy por hoy, va mal.

Tampoco es un secreto que el Valencia C. F. busque sustituto para una posible salida de Quique del banquillo de Mestalla. Es muy bien sabido la mala y por qué no nula relación que guarda con el director deportivo del club Amedeo Carboni. La directiva está entre la espada y la pared ya que los resultados con Quique están entrando dentro de las expectativas y objetivos demandados al técnico madrileño desde el día que éste firmó el contrato y prescindir de él con el argumento de su mala relación con Carboni es inaceptable y un muy mal motivo que incluso lleva a rozar, y por qué no, tocar la cobardía. De todos modos el club de la capital del Turia estudia un posible fichaje de entrenador barajando también varios nombres, de los cuales no han dejado de ser quimeras y posibles candidatos al cargo, pero hay un nombre que suena con fuerza en el seno de la directiva che y es también, casualmente, uno de los candidatos madridistas: Bernd Schuster. El alemán ya sabe lo que es vivir en la ciudad de Valencia aunque dirigiendo al otro club de la ciudad, el Levante U. D.. Parece que el nombre de Schuster suene más como entrenador merengue que como valencianista, pero el club de Mestalla parece satisfacer algo que el club de la capital de España no está dispuesto a otorgar, que es poder absoluto en cuanto a jugadores, fichajes y demás, pero entonces… ¿dónde entra el señor Amedeo Carboni en estos planes si se le da poder absoluto al técnico? La disyuntiva está latente y la directiva está metida en un laberinto de difícil salida.

El ambiente en el F. C. Barcelona no es ni raro ni enrarecido, simplemente es incalificable. Los jugadores no quieren hablar con la prensa y el vestuario, e incluso la directiva, está dividida en dos. Los resultados son satisfactorios y el equipo es líder en la Liga, pero el juego y nivel sobre el césped no está nada cerca del que se mostró las dos campañas anteriores con la consecución de 2 Ligas y 1 Copa de Europa. Se especula que el entrenador, Frank Rijkaard, tiene algo más que palabras con algún club italiano de “alto standing”, incluso se ha llegado a dejar decir y oír que volvería al club que le vio triunfar como futbolista convertido en entrenador. La entidad azulgrana dice desconocer la “noticia” y no se pronuncia sobre un cambio de de ocupante del banquillo, pero si el holandés decide marcharse, obviamente se verá obligado a ello.

En definitiva, el protagonismo ha dejado de estar en el césped y en los jugadores y ha pasado a centrarse en quienes dirigen a las “estrellas futbolísticas” o lo intentan al menos. El Real Madrid parece quedarse más con la opción Benítez por más que quieran negar o hacer ver todo lo contrario, aunque es el mismo obstáculo de poderes sobre el equipo el que dificulta las negociaciones. El Valencia ya tiene bastante con sus líos internos de querer y no poder o simplemente no saber qué quiere, aunque sí es verdad que a Schuster le seduce la idea de volver a trasladarse a la costa levantina la próxima campaña. Habrá que ver qué, cómo y por qué pasa con Quique y/o Carboni. El Barcelona es una incógnita y cada día más: Rijkaard no habla de su futuro ni la directiva tampoco del suyo. Claro queda que hasta final de temporada o en pocas jornadas quedará resuelto el tema sin descartar, lógicamente, la aparición de nuevos nombres, nuevas ofertas y nuevos equipos.

   
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