Página principal de Once Inicial  
LA LIGA LIGA DE CAMPEONES COPA DE LA UEFA COPA DEL REY LA SELECCIÓN
  16/03/2007    
 
Entrevista a GUILLERMO BARROS SCHELOTTO

FUENTE: OLE.COM.AR

No tenía más de 13 años Guillermo cuando, cansado de los cuestionamientos de su técnico de Novena por el físico esmirriado, y más cansado aun de mirar los partidos desde el banco o de ni siquiera ser convocado, encaró directamente al presidente de Gimnasia, Roberto Vicente, para pedirle el pase libre y poder irse a otro club a mostrar todo lo que tenía en sus botines. Pasó el tiempo, más de 20 años, y el final de su etapa en Boca se parece mucho a aquel principio en La Plata. No le hará falta encarar al presidente, Mauricio Macri en este caso, porque su contrato termina en apenas tres meses y el ídolo está dispuesto a esperar hasta el último día sin precipitar los tiempos, abrigando la esperanza de que en algún momento el equipo lo necesite o que las cosas, siempre vertiginosas en el mundo Boca, se acomoden. Pero, si no hay retorno como parece, esta vez, a diferencia de aquel planteo preadolescente que terminó en nada porque hubo cambio de técnico y enseguida empezó a jugar sin parar hasta el debut en Primera, el Melli sí se marchará para intentar demostrar que todavía le queda un rato de fútbol. ¿Retiro? No todavía: el orgullo está intacto. Y en el teléfono tiene varias ofertas (Estados Unidos, México y hasta se mencionó San Lorenzo) de clubes que lo quieren tener a partir de que a mitad de año clausure sus diez años de amor con Boca.

Guille, no era para menos, paseó su mueca triste durante toda su estadía en México, acompañó a desgano a sus compañeros en el calentamiento, recibió la caricia de los hinchas con el clásico "Guilleeermo, Guilleeermo" cada vez que salió y entró al campo de juego y fue de los primeros en dejar el vestuario y el último en subirse al micro para acomodarse en el último asiento contra la ventanilla derecha. Antes, descargando la bronca con ampulosas mordidas a un chicle, y tal vez así evitando convertirla en palabras más estridentes, contó lo que pudo y como pudo sobre este momento tan especial...

—¿Con qué sensación te vas de México?

—Con la idea de que se perdió y se dejó pasar una buena oportunidad para sacar un buen resultado y jugar más tranquilos en Buenos Aires. Ahora el jueves estamos obligados a ganar.

—¿De tu situación personal no querés hablar?

—No. Bueno, yo tenía ganas de jugar, estaba ilusionado, pero el técnico se decidió por otro. Esperaré poder jugar el domingo, o el jueves, o el otro domingo, o el otro domingo, o el otro domingo...

—¿Esa chance la esperás con paciencia o fastidio?

—La espero con ganas y preparándome para el día que me toque jugar, poder hacerlo bien.

—Mirá si te toca jugar contra Gimnasia...

—Y, es una posibilidad.

—¿Es lógico que con Toluca no hayas entrado?

—Cada uno tendrá su opinión. Acá el técnico se decidió por hacer otros cambios y punto.

—¿A cuánto estás de explotar?

—No. No sé... Yo veo que las posibilidades de jugar son cada vez menos, así que.... Tengo bien en claro qué es lo que voy a hacer el 1° de julio.

—Querés decir que si no jugás hasta el 1° de julio, ¿te vas?

—No, tengo bien en claro qué voy a hacer el 1° de julio. Mientras tanto me voy a preparar y me voy a entrenar para jugar.

—¿Eso quiere decir que te vas de Boca?

—No. Quiere decir que tengo bien claro lo que voy a hacer a partir del 1° de julio. Nada más.

—¿Y qué vas a hacer?

—Nada, el 1° de julio ya van a ver. Falta tanto...

—¿En este momento te sentís con menos chances que con Basile?

—Ehhh.... Y por cómo se dieron las cosas... Como se dieron los últimos encuentros en los que entré, sí...

Después del viaje tremendo, del cansancio por jugar con diez, de la derrota, la Bombonera parece el lugar ideal para que Guillermo se reencuentre, titular, con una hinchada que casi casi lo exigirá como redentor. ¿Le dará lugar o seguirá Marioni? El Melli no pierde la fe, mide sus palabras, no quiere crear mal clima. Espera y espera. Pero el final no aparece lejos.


   
www.onceinicial.com 2007